ISRAEL SE ENOJA CON FRANCIA Y “URGE A JUDIOS A HUIR DE ESE PAIS”

 

El ministro israelí de asuntos militares criticó duramente la próxima conferencia de paz en París y urgió a los judíos franceses a irse de ese país europeo.

 

En una reunión de su partido, el político ultraderechista Avigdor Lieberman afirmó el lunes que la cumbre del 15 de enero en la capital gala, con la que el Elíseo busca reanudar el proceso de paz israelo-palestino, será “un auténtico tribunal” contra el régimen de Israel.

 

“Este es un momento pobre para una cumbre de paz (…) una cumbre cuyo objetivo total es dañar la seguridad de Israel”, indicó el titular israelí, augurando una persecución en contra de los judíos por la conferencia de paz, según recogió el diario local Haaretz.

 

Este también podría ser el momento de decirles a los judíos franceses que no es su país. Dejen Francia y vengan a Israel”, manifestó el ministro israelí de asuntos militares, Avigdor Lieberman.

 

En este contexto, aprovechó la ocasión para exhortar a la comunidad judía residente en ese país europeo a abandonar Francia con destino a los territorios ocupados palestinos. “Este también podría ser el momento de decirles a los judíos franceses que no es su país. Dejen Francia y vengan a Israel”, puntualizó.

 

Al margen de la cumbre de paz, Francia en un acto sin precedentes y junto a los cuatro miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), dejó el viernes que se aprobara una resolución que condena los asentamientos en la ocupada Cisjordania como una “flagrante violación del Derecho Internacional” e insta a Tel Aviv a “cesar cualquier actividad relacionada con ellos”.

 

Por su parte, el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, no se quedó quieto y tomó una serie de medidas de represalia diplomática contra las Naciones Unidas y los países que votaron a favor de la resolución, además de trasladar quejas a EE.UU. por su abstención.

 

 

Haaretz sostuvo que el miedo de Israel es que la citada conferencia de paz en Francia dé lugar a otras medidas defendidas por Washington y París en cuanto al conflicto entre Israel y Palestina, antes de que el actual presidente de EE.UU., Barack Obama, traslade el cargo a su sucesor más proisraelí, Donald Trump, el próximo 20 de enero.